En 1734, el padre José Hipólito de Aguado y un grupo de curas de la iglesia del Oratorio fundaron un hogar para mujeres pobres llamado Hogar de Nuestra Señora de Santa Ana. Dicho hogar fue mantenido por la alta sociedad de San Miguel de Allende.
A través de muchos años, un gran número de mujeres sanmiguelenses vivieron en este hogar tranquilamente, algunas se casaron, otras se convirtieron en monjas y otras pasaron toda su vida allí.
En 1862, El Hogar de Mujeres fue expropiado por el gobierno durante la Guerra de la Reforma, y las mujeres fueron expulsadas. El edificio quedo en ruinas y después se convirtió en rastro.
Desde 1958 alberga a la Biblioteca Pública.
En 1954, la canadiense Helen Wale invito a su casa en la calle de Hospicio a jóvenes mexicanos para que disfrutaran de su gran colección de revistas. Pronto corrió la voz y fue necesario traer más sillas y mesas para los niños.
Varios extranjeros ofrecieron ayuda en esta tarea, quienes añadieron material educativo e introdujeron una colección de cuentos de hadas en inglés, traducidos al español.
Fue tal el éxito que en 1957 decidieron pedirle al gobernador de Guanajuato, que estableciera un espacio adecuado para crear una biblioteca que sirviera a toda la comunidad.
Al siguiente año, el gobernador les ofreció en comodato el edificio en Insurgentes. Varios eventos fueron organizados para conseguir el dinero para iniciar la restauración.
La Biblioteca Pública, en su actual ubicación, fue inaugurada oficialmente en 1958.