En esta sesión descubrimos que dentro de cada semilla vive una futura planta.
A partir de semillas presentes en alimentos cotidianos como papaya, melón, maíz, frijol y garbanzo, los Eco Niños aprendieron de dónde vienen, cómo se dispersan en la naturaleza y por qué es importante protegerlas.
Comprendimos que no sólo nos alimentan, sino que también pueden dar origen a nuevas plantas y servir de alimento para otros seres vivos, como las aves.
Observamos sus formas y características, y sembramos semillas en botellas PET y en el huerto escolar, acompañando su crecimiento con agua, enraizante natural y cuidado constante.
Así nos convertimos en guardianes de semillas, entendiendo que al cuidarlas participamos en el ciclo de la vida.
Cada semilla que encontramos puede ser una oportunidad para sembrar y seguir cultivando vida.